En esta vida tengo claras un par de cosas sobre mis deleites cinematográficos:
1) Dadme una película cuyos personajes se muevan por un único escenario durante todo el film y seré incapaz de levantarme siquiera para ir al baño, aunque al final tenga que usar un jarrón como los “prisioneros” burgueses de la magnífica “El Ángel Exterminador” de Buñuel.

