Hace un par de meses me encontraba
hablando con unos amigos sobre películas de nuestra infancia y no os podéis
imaginar mi sorpresa al ver que muchas de las películas que a mí me marcaron de
pequeña ellos ni siquiera conocían su existencia! Entonces, convencida de que
eran cuatro raritos con los que me había topado, pregunté a más gente y para
mayor asombro me dieron la misma respuesta “¿Qué es eso? Qué cosas tan raras
ves, tía”.
Desde ese momento no he parado de
darle vueltas, ¿será verdad? ¿seré un bicho raro? Si es así, tengo que hacer
que el mundo conozca las maravillas que he conocido yo y que, con suerte, les
gusten tanto como me gustaron a mí. Y Por eso vengo hoy, con mi ilusión
infantil como armadura, a abriros la puerta a un mundo de películas de
animación para niños que no son ni de Disney ni de Pixar ni de nada de lo que
está de moda y que jamás comprenderé por qué son tan poco conocidas.
